Festival 2015
EL CINE EN EL CAMINO DE LA LIBERTAD

“Somos la vida y la alegría,
En tremenda lucha
Contra la tristeza y la muerte”

Argimiro Gabaldón


El andamiaje de acontecimientos en nuestro planeta, a través del tiempo, está construido -de manera recurrente- por grupos empeñados en asaltar y someter a otras poblaciones. Sin embargo, la búsqueda y conquista de la libertad es la acción fundamental que ha definido al ser humano como hacedor de su propia historia.
Estamos hechos de una materia física y espiritual que se devanea entre un detestable afán de dominio, una incontrovertible convicción de libertad, un impulso amoroso que parece venir más allá de nosotros mismos. Tal vez por eso somos buscadores constantes de lenguajes, distintos lenguajes unos dentro de otros, al lado de otros, lenguajes que nos permitan expresar y comprender esas contradicciones que parecen insalvables pero que están allí.
El cine está hecho -desde sus inicios- de un lenguaje que le es propio y que se ha venido haciendo, también, de esta misma batalla milenaria. Cada historia que invita a la risa, aquellos encuentros con la estética para aliviar la eterna sed del alma, cada siembra de luz tras la ternura, cada exposición de un acontecimiento indigno, cada proposición erótica, cada fábula infantil, cada llamado a que los ojos estén muy abiertos y las manos cada vez más extendidas al otro, son avances en contra de un enemigo feroz… o estocadas bien hiladas de su parte.
Lo sabemos, el cine es una poderosa factoría de imágenes que se instalan en nuestro interior, la mayoría de las veces para siempre. Ninguno de esos tipos, empeñados, como tantos personajes de la cinematografía universal, en apoderarse de todo, dejaría librado al azar lo que para ellos es una arma eficaz y que para nosotros es un recurso del espíritu.
En estos últimos quince años, que simultáneamente son los primeros de un siglo y de un milenio, hemos vivido en todo el planeta y particularmente en Venezuela, movimientos hacia la libertad muy contundentes. Por ende, de la misma manera, hemos vivido un ataque despiadado por parte de las fuerzas cuya tradición es el asalto, el sometimiento y el usufructo de gente y territorios.
Y en estos quince años el pueblo venezolano ha puesto su mirada, como nunca antes, en el arte, que es la música que hacemos cotidiana, en orquestas sinfónicas, en voces perfectas que hacen el canto de la calle, del campo y del amor. Que es teatro que invita al mundo, cada año, a ver y a que nos vean en nuestro afán. Que es danza diaria y sagrada. Que es poesía, nuestros poetas que comparten sus versos con los poetas del planeta, sentados, cada año, unos a lado de otros. Que es plástica que se expresa en pintura, en perfomance, en escultura. Que es fotografía que recorre como arte y como oficio al país y al mundo. Que es cine, cada vez más cine, mejor cine, más apasionado y que es lo que nos convoca en estos días en nuestra amadísima Isla de Margarita.
En estos tiempos de cambio, hemos estado haciendo cine, hemos estado queriendo ver lo que lo Nuestroamericano hace, queremos compartir y celebrarnos. Es nuestra manera de pelear la pelea milenaria. No es nuestra única manera pero entendemos que ésta nos concierne de modo muy particular.
Queremos reunirnos para celebrar que estamos dando pasos para que el sueño de unión se concrete. Queremos reunirnos para conocernos y que el corredor de lo Nuestroamericano se abra a las películas que hacemos. Queremos reunirnos porque juntos somos más y mejores, juntos somos fuertes y podemos defender con más fuerza nuestro cine.
Por eso queridos compatriotas de la patria grande
¡Bienvenidos al VIII Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño Margarita 2015!